8.10.10

006


Había un espejo humedecido que imitaba la vida vagamente. Se apretó la corbata, el corazón, sorbió un café desvanecido y turbio,explicó sus proyectos para hoy, sus sueños para ayer y sus deseos para nunca jamás...
"El adiós" José Ángel Valente

5.10.10

005

Pero… qué te puedo decir si yo vengo de donde mil palabras valen mucho más que una imagen, allí donde el pasado se cuela en un cuenco de arcilla y permanece intacto para siempre. Dime, qué te voy a decir si de donde yo vengo las sonrisas sólo tienen un significado y las personas se reflejan en cristales rotos, si de donde yo soy las ambigüedades se castigan con pena de muerte.

29.9.10

004



Eso eran mi cama rota y mi piel gastada, eran mi mp3 antiguo,
mis viejos recuerdos, mi desusada tranquilidad y mi pijama.

Ya no me queda nada.

9.1.10

003

- Dime, hombre, enigmático, ¿a quién amas tú más, a tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tu hermano?
- Yo no tengo ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano.
- ¿A tus amigos?
- Os servís de una palabra cuyo sentido desconozco hasta hoy.
- ¿A tu patria?
- Ignoro bajo qué latitud está situada.
- ¿La belleza?
- De buena gana la amaría, diosa e inmortal.
- ¿El oro?
- Lo odio, como vosotros odiáis a Dios.
- ¿Pues qué es lo que amas, extraordinario extranjero?
- ¡Amo las nubes que pasan lejos... las maravillosas nubes!


De Spleen de París (Charles Baudelaire)

3.1.10

002

Llegó de repente, o quizás fui yo quien lo hizo casualidad (me gusta creerlo, así parece magia) Lo conocí una noche ondeante y cálida, recuerdo luces por todas partes. La primera palabra que me dijo fue ‘no’, supongo que la última también.

Nos gustaba estaba estar a oscuras, el café (a él la cerveza), nos enredábamos en el  hueco que había entre sus sábanas y el cielo. A mí me gustaba su pelo, él odiaba mis pies fríos. No sé cómo sucedió todo. Cuando llegó el frío a él se lo llevo la blanca Caillech. En cuanto a mí…